Pocas cosas nos describen mejor que la relación con nuestros clientes. Hoy en día, mientras todo funciona cada vez más rápido y la competitividad se ha adueñado de todo, puede parecer que nos olvidamos de lo más importante, de las personas. Vemos esta situación con preocupación y definitivamente no nos gusta que nos traten como mercancía. Por eso nos hemos propuesto mirar atrás, no con nostalgia, sino para aprender de aquellas cosas que hacíamos bien, cuando un asesor te ayudaba y le importabas de verdad porque era tu vecino o conocía a alguien que conocía a alguien.

Cuando me pongo a escribir sobre nuestro trabajo recuerdo como empecé, hace ya más de doce años paseaba por las calles de esta ciudad y sobretodo del barrio en el que nos encontramos, hoy me encuentro con muchos propietarios, algunos vendieron su casa, otros tenían un piso en alquiler que después decidieron vender, otros aún les llevo sus pisos como administradora, cuidando sus intereses y manteniendo a los inquilinos felices por tanto tiempo como sea posible. Les pregunto por su situación, si todo ha ido bien y me alegra cuándo comparten conmigo lo felices que son en sus nuevas casas, o que están encantados con sus inquilinos y que ya han renovado el contrato varias ocasiones. Esta es la razón por la que me esforcé en poner todo mi cariño en esta oficina y cuidar a las personas que entran en ella, porque la mayoría nos conocen gracias al boca a boca y eso se lo debo a las personas que se han cruzado conmigo y con las que tuve oportunidad de trabajar. Esas personas decidieron abrirme las puertas de su casa para vender o alquilar, confiaron en mí, y hoy me siento orgullosa de poder abrirles las puertas de la mía, con tanto mimo como ellos lo hicieron.

En los últimos años, en Ancora nos hemos propuesto trabajar de una forma distinta, nos esforzamos cada día en ayudar a nuestros clientes y trabajar como un equipo para conseguir sus sueños. Utilizando las herramientas que tenemos a nuestra disposición para ser más eficaces, pero sin olvidarnos de tener ese toque humano básico en la profesión, a nosotros nos gusta pensar que trabajamos con personas, no con clientes, personas que se mueven, que vienen o van, que a veces se sienten perdidos y buscan a alguien que les ayude de forma transparente, que sepa explicar las cosas con paciencia y les escuche.

Los procesos de compraventa o alquiler pueden resultar estresantes para ambas partes, imprevistos, dificultades y sorpresas, estamos aquí para aportar nuestra experiencia y acompañarte de principio a fin. Somos tus vecinos, somos un proyecto personal y nos gusta que sea así. Queremos conocer de primera mano a las personas con las que tratamos y mostrarnos tal y como somos para que en todo momento te sientas cómodo y no tengas miedo de compartir tus dudas.

Creemos firmemente en que la receta del éxito no es un juego de números, se trata de respeto, empatía, transparencia y naturalidad, trabajar de forma artesana, con sumo mimo a esos detalles que hacen que para nosotros este sea el mejor trabajo del mundo.

Andrea y Sofia Balzaretti